DĂ©cembre 6, 2022
Par CNT-AIT
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Carta de Emma Goldman a Carl Newlander, el 12 de enero de 1923, en los archivos del IISG (https://search.iisg.amsterdam/Record/ARCH00520). Es un relato fascinante de Emma Goldman sobre cĂłmo la policĂ­a de BerlĂ­n interrumpiĂł reuniones y arrestĂł a varios anarquistas extranjeros sin papeles en la fundaciĂłn de la AIT (@IWAAIT  http://iwa-ait.org) en diciembre de 1922.

12 de enero de 1923

Mi querido Carl

He estado planeando enviarte una larga carta con Severin, con quien envié cincuenta Kronen para que te los envíen. Me pregunto, te han alcanzado. Te escribí sólo unas pocas líneas con el dinero. El Congreso y varias cosas que pasaron aquí me imposibilitaron escribir. No uso la pluma y cada vez que escribo en la måquina durante unas horas tengo dolores de cuello terribles, así que esperé hasta que nuestro amigo que escribió mi libro tuviera tiempo para tomar mis cartas.

El Congreso fue de lo mås interesante. Supongo que ya sabrå que en el Congreso se formó la Internacional Sindicalista revolucionaria. Tiene un comienzo pequeño, solo alrededor de un millón y medio reunidos en la nueva organización. Asistieron delegados de Argentina, Francia, Italia, Holanda, Suecia, Noruega, Dinamarca, y los trabajadores tanto españoles como chilenos estuvieron representados a través de mandatos, al no haber podido llegar los delegados. Estoy preparando un informe para algunos de nuestros trabajos que espero tener listo la próxima semana. Le enviaré una copia, por lo que no tomarå el tiempo con una cuenta detallada ahora.

Hubo cierto entusiasmo en dos sesiones del Congreso. La policĂ­a socialista vino a verificar todos los pasaportes y papeles. Entre nosotros habĂ­a cuatro personas que no tenĂ­an papeles, algunas de las cuales enfrentaban sentencias severas en Italia y España. La primera vez que los camaradas alemanes confundieron tanto a la policĂ­a que lograron deshacerse de ellos. Al dĂ­a siguiente el Congreso se trasladĂł a otra sala. Desafortunadamente no repitieron el mismo proceso el Ășltimo dĂ­a de la sesiĂłn. En ese momento la policĂ­a ha logrado enterarse de nuestro paradero y ha bajado reforzada. Fueron detenidos dos italianos y una pequeña camarada francesa, una niña. Los primeros todavĂ­a estĂĄn retenidos y Therese estĂĄ en libertad bajo fianza.

El delegado tenĂ­a que atender algunos trabajos finales, asĂ­ que les pedĂ­ que vinieran a mi casa el martes siguiente. ImagĂ­nese mi asombro cuando a las diez de la mañana del martes recibĂ­ la visita de dos detectives, como en los viejos tiempos en Estados Unidos. Hicieron todo tipo de preguntas. Por supuesto que S tenĂ­a que estar aquĂ­, pero ya sabes lo frĂ­amente descarado que puede ser en tiempos de problemas. Se las arreglĂł para engañarlos. Al final los detectives dijeron que habĂ­a habido quejas de nuestros vecinos. Ahora viene el chiste. Los vecinos informaron que soy un peligroso agente bolchevique, que mi apartamento se usa con fines conspirativos y que tengo una imprenta secreta. Esta Ășltima es la mĂĄquina de escribir que es un poco antediluviana por el ruido que hace; sin embargo, todo ha terminado en paz. Pero pensĂ© que te divertirĂ­a mucho saber que soy un agitador bolchevique.

Querido Carl, me siento muy mal por tu condición. Pero por el momento, no puedo ser de mucha ayuda para usted. Espero que cuando el Dr. Michael Cohen venga en mayo le interese su caso. Tal vez le extienda un préstamo de varios cientos de dólares para llevarlo a Canadå y de allí a los Estados Unidos.

Voy a hacer un gran esfuerzo para inducirlo. Ha anunciado su llegada para la primera quincena de mayo y también puede traer a Fitzy.

Espero, querido muchacho, que puedas aguantarnos de alguna manera hasta entonces.

Emma Goldman en 1919
Emma Goldman en el funeral de Kropotkin, Moscu, el 13 de febrero de 1921



Source: Cnt-ait.info